jueves, 13 de mayo de 2010

Estudio de piezas en Historia Postal
Escrito por Manuel Benavente (Matrix)



INTRODUCCIÓN

A la hora de definir los elementos claves que conforman una carta o pieza de historia postal, resulta lógico pensar que la práctica totalidad de coleccionistas los conocen y tienen presentes, puesto que son aspectos claves, básicos y determinantes a la hora de intentar situar cada pieza en su adecuado contexto histórico, social y postal. Para poder comprender mejor la importancia y dimensión de cada envío circulado a través del Correo, es imprescindible realizar un análisis minucioso y particular de cada uno de esos elementos, los cuales vamos a intentar señalar gráficamente, para posteriormente ilustrarlo con un ejercicio práctico, que constate su importancia a la hora de seleccionar y estudiar las piezas para nuestras respectivas colecciones.

La estructura de una pieza postal, carta, envuelta, tarjeta o cualquier tipo de envío circulado desde un lugar a otro de la geografía mundial, queda definido con cada uno de los apartados o elementos que la conforman, parámetros que podemos concretar en un pequeño resumen o relación detallada y que pasamos a reflejar partiendo de una carta circulada de 1874, transportada por el Correo desde España a Francia.

Ejemplo de una carta completa circulada desde España a Francia en 1874, franqueada con 40 Cts castaño y un sello de impuesto de guerra 5 Cts negro (innecesario para el correo exterior) e interior del mensaje mostrado debajo, para poder visionar todos los elementos de la pieza postal.
Carta y dorso de carta circulada en 1874 desde Palencia a Olorón (Francia). Tarifa 40 Cts y sobra el 5 Cts de impuesto de guerra.
Interior de la carta.



Si se estudia detenidamente cada una de las partes que componen generalmente el todo de una pieza de historia postal, el resultado será una base sólida para escudriñar y seleccionar acertadamente el material en los lugares o sitios donde el coleccionista medio, de a pie, el que persigue piezas para su colección, puede encontrar hoy en día esos lotes de correo circulado. En esos stocks, cajas, subastas tradicionales, archivos, o cualquier tipo de oferta comercial filatélica, obtendrá un porcentaje más alto de adquirir o escoger las piezas más interesantes, siempre que las examine con detenimiento, reparando en cada uno de esos puntos destacados, que son realmente los que contienen la información y los datos relevantes.

Atendiendo a la carta que hemos incluido del año 74, fechada en Palencia y con destino Olorón en Francia, podemos distinguir los siguientes apartados o aspectos en los que habitualmente se descompone una pieza:

ASPECTOS IMPORTANTES A ANALIZAR EN LA SELECCIÓN DE PIEZAS DE HISTORIA POSTAL

1) Efecto postal o sello

2) Anulación del sello o
matasellos

3) Persona o comercio que envía la carta o Remitente

4) Persona, empresa u organismo que recibe el envío o destinatario

5) Lugar desde donde se envía la correspondencia u origen

6) Lugar donde llega la carta o destino

7) Día que sale el envío por correo o fecha de salida

8) Marcas puestas en su origen o marcas de salida

9) Marcas aplicadas en el trayecto o marcas de tránsito

10) Marcas estampadas al llegar a destino o marcas de llegada

11) Contenido escrito de la pieza o mensaje 12) Marcas del Correo o marcas adicionales de tasa, reexpedición, insuficiencia o administrativas


Después de tener presentes estos aspectos, que parece algo evidente y conocido por todos, la realidad actual a la hora de actuar por parte de un gran número de coleccionistas, es que olvidamos todo este compendio, y parece que solamente tiene interés o nos reporta suficiente información la parte frontal de las cartas.

Esta costumbre, mala costumbre apuntaría yo, de conformarnos muchas veces con visualizar únicamente los anversos de las piezas, procede inconscientemente del formato histórico con el que los catálogos de las casas de subastas tradicionales, y ahora también las nuevas modalidades de comercialización on line por parte de los vendedores en internet, nos han mostrado invariablemente sus ofertas o sus lotes en venta desde siempre.

Ese formato de imágenes o fotografías de las piezas (únicamente de los frentes o anversos de las piezas por norma general), y la particular descripción que hacen de ellas, son los únicos datos claros que dispone el coleccionista, que habitualmente no puede revisar ese material in situ, para evaluar, pujar y decidir sus compras. El hecho de encontrar en algunos de ellos, imágenes de las piezas completas (con anverso y dorso) es una rara excepción. Ya sea motivado por falta de espacio disponible, por incluir mas lotes, o por considerarse mayoritariamente aspectos prescindibles, lo cierto es que difícilmente se puede valorar visualmente la historia postal. En esos momentos faltan elementos para juzgar y muchas veces, éstos, son el secreto de que la elección sea correcta o desacertada a la hora de decidir las pujas o enviar las órdenes de compra.

A los nuevos coleccionistas que se incorporan paulatinamente al estudio y coleccionismo de la historia postal, hay que prevenirles, aconsejarles y sobre todo, educarles, en algo que según mi opinión resulta imprescindible para juzgar o evaluar correctamente las piezas postales, como es el saber buscar, discernir, observar y localizar elementos fundamentales, claves o de importancia, esos que muchas veces se han pasado por alto y que evidentemente, siguen pasando desapercibidos, pues en ellos radica muchas veces la rareza o el verdadero interés de cada pieza. Ahí, justo en esos detalles, está instalada la diferencia para dictaminar el porqué de una carta que ayer se valoró en 10, a los 4 meses, se pueda multiplicar en valor y en importancia por 5 veces, lo que provoca que su precio de mercado se incremente de forma proporcional.

Nada tiene de nuevo esa pieza, únicamente que con casi toda seguridad, alguien ha conseguido identificar un detalle, un elemento, un aspecto no referenciado antes y eso provoca que la misma pieza, pase de ser considerada como una carta corriente en el día de ayer, a una pieza singular en el día de hoy, incluso de extrema rareza o con apelativos superlativos como los de pieza única, a partir de ese mismo momento.

Ejemplos de catálogos de subastas tradicionales donde predomina al 95% la fotografía de los frentes de las piezas. Con eso ha de ser suficiente para juzgar pero, a veces, con eso solo no alcanza para valorar bien.



SELECCIONAR CORRECTAMENTE LA HISTORIA POSTAL

Después de haber visto como se distribuyen los elementos postales en las piezas circuladas y tras convenir que realmente no es lo mismo ver imágenes y fotos de catálogos, que acudir personalmente a revisar las piezas, donde se tiene oportunidad de tocar y ver las mismas por delante, por detrás y por dentro , intentaremos establecer unas fases de cómo ejecutar mas eficazmente la revisión y el análisis del material expuesto en cualquier empresa filatelica o en comercios con stocks disponibles para escoger piezas.

Para seleccionar correctamente la historia postal, sea cual sea la época que nos interese, conviene dividir la valoración en 3 fases diferenciadas y claras en ese proceso de visualización, tres pasos fundamentales para explorar fijamente y no dejar escapar detalle, que serían los siguientes:

1-Observación y desglose del anverso (el famoso frente de las cartas, que siempre está a la vista)

2- Revisión y análisis del reverso o dorso de los envíos postales

3- Lectura atenta del contenido escrito, (leer las piezas originales)

Este breve procedimiento, que tan obvio parece, es algo que no práctica la mayor parte de coleccionistas, yo el primero, que reconozco haber dejado de observar muchas veces los dorsos de las cartas, incluso no molestarme en ocasiones ni en girar la pieza, también confieso haber evitado leer los escritos interiores, ya fuere por comodidad, ligereza, prisa, descuido e incluso por parecerme frivolamente carentes de importancia, pues en esos momentos pensaba que con las marcas o elementos del frente de la carta me resultaban suficientes para decidir si incorporar la misma a la colección, o desecharla.

Asi es como uno va cometiendo muchas veces errores irreparables, que han supuesto perder o dejar escapar grandes piezas, que uno sabe son importantes, porque luego con el tiempo, otro filatelico, más metódico, estudioso y disciplinado con los procesos de selección, ha sabido apreciar en ella aspectos o detalles que ha descrito o señalado correctamente. A veces, incluso en articulos, reseñas escritas o en foros públicos, quedan constancia de esos elementos que en apariencia no estaban antes a la vista, invisibles por no haber examinado bien la carta en su momento y se recibe la lección dolorosa, de contemplar a la misma vez la peculiaridad, la rareza de la carta y lo deficiente de la valoración o evaluación personal a la hora de juzgarla como pieza prescindible por mi parte.

Para demostrar graficamente la importancia de este proceso selectivo, será más util mostrar un ejemplo practico. El ver cómo una carta aparentemente corriente y vulgar, se convierte en una pieza mas interesante, pero unicamente aplicando los criterios básicos de supervisión y análisis pasando por las 3 fases y sopesando todos los elementos que en ellas encontremos.

Para ello, no es necesario que la pieza sea espectacular, ni contenga muchos sellos diferentes, e incluso que ni tenga raras marcas que llamen la atención.

Veamos una pieza lo más sencilla posible. Una carta del Gobierno provisional a Francia con un 12 Ctos, que era la tarifa de porte sencillo a nuestro país vecino. La carta sale de Gerona , con destino a Le Perthus , el sello se anula con el Rombo de puntos relleno negro y fechador negro tipo II de Gerona. No parece que haya ni marcas raras, ni nada destacado a simple vista.



Asi mostrada, tal como nos aparecen las piezas en los catalogos tradicionales de subastas, en principio seria una carta normal de la emisión llamada cotidianamente, “matrona” con un franqueo simple a Francia, y con las marcas oficiales normales de esa época. Si hay que juzgar por esta impresión que nos ofrece la primera fase de las 3 que hemos señalado, que por otra parte es la que habitualmente utilizamos para juzgar diariamente las piezas, el veredicto podría ser una carta corrientucha o vulgar, como mucho, algo interesante para quien esté especializado en Historia del Correo en Gerona, o este inmerso en un estudio profundisimo de la emisión o de las relaciones postales con Francia en esa época, por poner un ejemplo excepcional.

Como la supervisión del frente o anverso, no ofrece más pistas o datos relevantes, progresemos en el proceso de valoración y pasemos a la segunda fase, revisión y análisis del dorso o reverso de la carta. Para ello abrimos la misma pieza, mostrando los elementos que tenga aplicados en su parte trasera, zona que es importante.



Aunque habitualmente en los dorsos se encuentran marcas relevantes, a veces tan solo encontramos, como en este caso, un simple fechador de llegada a destino, el fechador de Le Perthus, sin ningún tránsito puesto que el mismo destino es la estafeta que realizaba intercambio fronterizo con el Correo español, por parte del francés, de la correspondencia cambiada entre paises que llegaba por la via de Cataluña. Pero viendo la curiosa fecha de llegada 27 DEC, y a raíz de la fecha de origen en el cuño de Gerona el día 29 Dic, ya tenemos un elemento particular raro ó discordante en el que detenernos a investigar.

Fechador de salida (Gerona 29 Dic) Fechador de llegada (Le Perthus 27 Dec 71)



Observando las fechas de las cuños, tenemos un dato interesante, el fechador de llegada es posterior al fechador de salida, algo totalmente imposible (evidentemente no podía llegar antes que saliese), del cual se desprende una anomalía relevante, uno de los dos, tiene un error en el compostor que montaba la fecha, aspecto que por si solo ya provoca un plus de rareza einterés y nos adentra en uno nuevo camino del estudio de la pieza, el siguiente paso es averiguar cual de los dos es el erroneo.

Esto nos demuestra que sin lo se hubiera prestado atención al reverso, a ese modesto datador del dorso puesto en la llegada, no hubieramos reparado en esta curiosidad, el conformarse con mirar el frente de la carta hubiera evitado encontrar este nuevo vericueto, la historia postal se desarrolla, se abre paso profundamente y se comienza a disfrutar apasionadamente de esta aparentemente intrascendente pieza.

Para tener la certeza de que el error está configurado en el fechador de salida, debemos ver el interior de la misiva y su fechado interno, en consecuencia, entramos automaticamente en la 3ª fase del proceso de la selección y análisis, la Lectura detenida del contenido escrito, empezando por el encabezamiento, que es tradidicionalmente el fechado del día de que se escribió y envió la pieza.

Fechada en el interior “Gerona 26 de Diciembre 1871 / al Sr D. Augusto Vinyes / Perthus”



Esta primera visión del escrito interno nos demuestra sin lugar a dudas que se dató el día 26, lo que nos lleva a una conclusión, el fechador de la estafeta de Gerona, tenía mal montado el mecanismo de la fecha en esa jornada del año 1871. En lugar del guarismo 6, configuró el número de forma invertida, dando lugar a la cifra del día 29 en lugar de 26.

De entrada, obtenemos un dato histórico que antes no conocíamos y posiblemente nadie supiese o se haya podido documentar, como es que el día 26 de Diciembre del 71, la capital Gerona despachó parte, o probablemente la totalidad de su correspondencia con un error destacable en su fecha de salida, descuido que seguramente fue involuntario por parte del empleado de la estafeta o los mozos que ayudaban a preparar, montar, limpiar los aperos de estampación, asi como a confeccionar los paquetes de correspondencia, pasó desaparcibido y nos abré una nueva línea de investigación, un campo colateral, como sería de tratar de encontrar alguna otra pieza fechada esa jornada en la ciudad para cotejar si todo el correo salión con el fechador erroneo, para ello, lo más fácil no es buscar cartas fechadas el 26 de Gerona, sino el día 29, pues seguramente sean todas ellas del día 26, y junto con las autenticamente sacadas fechadas en el justo dia 29, obtener un buen capitulo curioso de la historia postal gerundense en la época del Gobierno Provisional.

Aunque ya tenemos ese elemento adicional que le ha conferido un plus de interés o rareza a la pieza que analizamos, debemos acabar de abordar esa tercera fase de lectura del mensaje interior, pasemos a leer toda la carta, para asegurarnos que el texto no nos aporte algun otro dato o aspecto de interés.



Copia literal del texto, tras la fecha de cabecera que antes ya se analizó

Gerona 26 Diciembre 1871 Sr D.Augusto Vinyes

(Perthus)

Muy Sr mio: Estimaré me haga el obsequio de enviarme a la brevedad
posible una caja con 25, ó, 30 botellas agua del Boulu, haciendola despachar
en la Junquera por los Sres Prax y Cª, y remitirla por conducto de los ordinarios,
haciendo seguir el reembolso por conducto de las diligencias.


De V. af º y S. S. q. v. m .b

Ambrosio Sormany


Podemos confirmar que el interior del texto nos descubre aspectos importantes relacionados con la correspondencia y el transporte de la época, la forma en la que se gestionaban los envíos, como se usaban estas alternativas del correo para sacarles el mejor partido y como empleaban el medio más adecuado dependiendo de la importancia y urgencia del envío.

Si anteriormente nos pareció que la curiosidad que aportaban los fechadores de la pieza eran detalles importantes y daban pie a nuevos caminos de estudio, se nos descubren en el mensaje final, nuevos datos postales de importancia destacada en la época.

Se puede deducir que existían dos formas de remitir los correos y los encargos de mercaderías, una por el conducto de ordinarios (mensajeros, arrieros o transportistas que realizaban esta labor) que es por donde se aconseja que se envíen las botellas de agua que reclama el remitente, y por otro lado, se menciona una segunda modalidad, el conducto de las diligencias, sistema que debía ser más veloz y oneroso, pues parece desprenderse que lo más importante, el justificante del reembolso, es lo que se solicita se haga circular por este sistema.

No entraremos a profundizar en estos tipos de envíos o correos, pero a buen seguro, que tenemos un nuevo camino abierto para investigar y desarrollar más detenidamente la historia postal, vía que se abre a raíz precisamente de la lectura del contenido, esa fase que muchas veces se pasa por alto y que en ocasiones, nos depara autentica sorpresas, como puede ser el caso que se expone.

Podemos concluir que con este ejemplo, partiendo de una carta a priori de las más corrientes u ordinarias de las circuladas a Francia (país con el que más correo se ha intercambiado históricamente desde España), que no tenía ni un gran número de marcas postales, ni franqueos atractivos, ni signos evidentes de contener una importancia postal significativa, se demuestra la necesidad reseñable de efectuar un detenido seguimiento a todo tipo de piezas, reparando en las 3 fases que dividen la carta en porciones particulares o singulares, que se han de ejecutar ni que sea de forma rápida. Empezando por la observación del anverso, pasando por la inspección del dorso y terminando con la lectura atenta del contenido, su disección nos puede conducir a un análisis más acertado y a un mejor conocimiento de la historia postal a nivel global.

No hay pretensión ninguna con este articulo, tan solo lanzar un aviso a los coleccionistas que se incorporan o profundizan en diferentes vertientes del coleccionismo filatélico, especialmente en el correo circulado y esa Historia postal que nos atrae con más fuerza cada día que pasa.

En numerosas ocasiones, solemos confiarnos, damos por hecho lo más básico, como es el hecho de mirar y remirar bien las piezas, pensamos que con esa mirada rauda es suficiente, esa confianza inconsciente provoca que no se haga un estudio minucioso de las cartas o envíos que vamos ojeando, lo que evita que muchas veces podamos advertir, descubrir o adquirir las buenas y verdaderas piezas de historia postal, que en alguna oportunidad incluso hemos tenido en nuestro poder, pero en su momento no las supimos apreciar por ligereza o despiste, y pasaron a manos de otros coleccionistas, habitualmente más minuciosos en sus apreciaciones, que dieron valor a su verdadera dimensión, analizaron los elementos correctamente y se detuvieron lo necesario para repasar los aspectos elementales, aquellos que finalmente sirvieron de base para sacar a esa piezas el provecho que otros habíamos obviado, situándolas en su verdadero contexto, describiendo su importancia y argumentando los detalles que sirven para progresar y profundizar aún más en el estudio de nuestra historia postal.

Esa historia postal de la que todavía queda mucho por descubrir, analizar, aprender y finalmente situar de forma correcta, pues cada día se destapan nuevos datos, marcas o elementos que abren vías o profundizan otras poco exploradas.

Manuel Benavente Burián (MATRIX)

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